
Guía
Qué es un bloque de concreto celular
Un bloque de concreto celular es una pieza de mampostería cuya masa se aligera introduciendo aire o un material ligero dentro de la mezcla. Pesa mucho menos que un concreto convencional, permite formatos más grandes sin volverse inmanejable y conduce menos calor. Por eso se usa en muros divisorios, donde el peso y el rendimiento pesan más que la resistencia.
El principio: quitarle peso al concreto
Un concreto convencional pesa del orden de 2 200 kilogramos por metro cúbico. Casi toda esa masa es agregado pétreo. Un concreto celular sustituye parte de ese agregado por aire o por un material de baja densidad, de modo que la pieza terminada pesa una fracción de lo que pesaría en concreto normal.
En el caso de BLOCKO, la densidad nominal es de 580 kilogramos por metro cúbico. Ese solo dato explica casi todo lo demás.
Tres consecuencias directas en obra
1. Piezas más grandes sin volverse inmanejables. Al pesar menos, la pieza puede crecer. El formato de 58.5 por 40 centímetros cubre 0.234 metros cuadrados de muro, casi tres veces la cara de un block tradicional de 40 por 20. Se colocan 4.31 piezas por metro cuadrado en lugar de cerca de 12.5.
2. Menor carga sobre la estructura. Un muro de 10 centímetros representa 58 kilogramos por metro cuadrado. En un edificio con muchos niveles y mucha división interior, esa diferencia se acumula planta por planta.
3. Mejor comportamiento térmico. El aire atrapado en la masa conduce menos calor que el material sólido. La conductividad térmica del material es de 0.119 W/mK, muy por debajo de un concreto macizo.
Dónde conviene usarlo
El concreto celular aligerado está pensado para muros divisorios: las divisiones interiores que separan espacios sin recibir carga estructural. No sustituye a un sistema estructural, y esa distinción es la primera que conviene tener clara al especificar.
Rinde especialmente bien en proyectos donde la división interior se repite:
- Vivienda vertical, con plantas tipo iguales entre sí.
- Oficinas y corporativo, con grandes superficies de división.
- Hotelería, con muros entre habitaciones que se repiten por piso.
- Comercio, salud y educación, con divisiones interiores extensas.
En todos esos casos, el muro divisorio es de las partidas con más metros cuadrados. Cualquier mejora en el rendimiento del sistema se multiplica por el número de niveles.
Qué lo diferencia de otros sistemas ligeros
Frente a un muro de yeso con bastidor, el bloque de concreto celular da un muro macizo: se puede ranurar, admite fijaciones y acepta los acabados de mampostería sin tratamiento especial.
Frente a un panel prefabricado, no exige cambiar el procedimiento de obra. Se coloca por hiladas con junta cuatrapeada, igual que cualquier mampostería, por lo que la cuadrilla trabaja con el oficio que ya tiene.
Frente al block tradicional, la diferencia está en el formato y en el peso: menos piezas por metro cuadrado, menos maniobras y menor carga por nivel.
Cómo especificarlo
Para llevarlo a un catálogo de conceptos basta con una línea:
Bloque de concreto celular aligerado de 58.5 x 40 cm, espesor según proyecto, para muro divisorio no portante. Colocación por hiladas con junta cuatrapeada. Acabado con aplanado de mortero, pasta o pintura.
El espesor se elige según el uso del muro y las instalaciones que deba alojar. Los de 10 y 12.5 centímetros resuelven divisiones interiores; a partir de 15 centímetros se usan en muros entre viviendas o locales.
